Mostaza

No cerré el frasco de la mostaza con suficiente fuerza. Y mientras lo sostenía de la tapa para guardarlo la gravedad hizo lo suyo.

Mientras el frasco caía, encontró varios lugares donde rebotar, burlando leyes de la física en el proceso y esquivando mis torpes manos que trataron de interceptarlo.

Mi cocina ahora parece escena del crimen de algun ser con sangre amarilla.

 

octubre 17, 2016

43

Hoy hubo celebración de cumpleaños en la oficina, y como los cánones y protocolos oficinales dictan hubo pastel a la homenajeada.

Mientras alguien partía el pastel, alguien mas lo repartía. Habiendo salido y repartido  varias rebanadas, la persona que repartía el pastel preguntó “¿Cuántos faltan?”.

Al fondo de la oficina se oyó una voz: “Faltan 43”

septiembre 26, 2016

Mau Bizarro II

Hace algún tiempo ya platicaba del Mau Sanchez Salvadoreño al que su banco me manda sus estados de cuenta.

Desde entonces los Mau Sanchez alternos se han multiplicado.

Hay un Mausanchez que estudia cine, hace poco hico un corto y me envaron algunos portafolios para el casting. Hay otro Mausanchez que es un alto directivo en Pepsico, he recibido planes de comerciales para algunas marcas de botanas y una vez estuvo buscando cambiarse de trabajo y su headhunter me envió propuestas (No gana nada mal). Hay otro Mausanchez que da clases en una universidad chilena y cuyos estudiantes me escriben seguido, y por supuesto está nuestro querido Mausanchez Salvadoreño.

Alguno de ellos, no se cual, tiene la espalda peluda, pero afortunadamente ya se está atendiendo y su clínica de depilación láser me manda las confirmaciones de sus citas.

En este tiempo, ya veo los mails mis doppengänglers como algo normal y los atiendo según el humor en el que esté o la urgencia del mensaje. Por ejemplo, las citas de trabajo conseguidas por el headhunter o algún aviso de enfermedad de un alumno, me han hecho responder esperando que el mensaje llegue al Mau adecuado.

Hoy por ejemplo, recibí este mail:

2016-08-31 18:11 GMT-05:00 José S. :

Hola profesor, le envio adjunto el trabajo sobre el análisis de logotipos del ramo : Branding y publicidad,
Saludos !

Enviado desde mi iPhone

El mail traía anexo este archivo, que era la tarea del muchacho, y decidí ¿porque no? leerlo y darle mis observaciones.

Hola José,

Mis comentarios:De manera general pienso que la imagen del titulo en la primera hoja del trabajo, se ve “cool” pero no tiene sentido con el resto del trabajo. Efectivamente tiene la palabra Branding en grande justo en medio y de color azul (muy amigable), pero el resto de los conceptos es irrelevante para el tema. Normalmente esta distribución la he visto para hacer análisis de valor con respecto a análisis de un texto o consolidar opiniones en alguna encuesta. Aqui no le veo el sentido mas que lo estético.

Otro comentario general, que puede parecer menor, es la justificación de los párrafos. A lo largo del trabajo hay unos que están justificados y otros que estan alineados a la izquierda, y hace ver el trabajo irregular y descuidado. Puede ser un detalle sin importancia para un estudiante de agronomía, economía, o hasta medicina. Pero si se trata de una materia que se dedica a análizar las formas para darles significado, creo que la presentación debería de ser relevante.

Con respecto a los logos.

En el de Rosen, estoy de acuerdo que el nombre no dice mucho, pero el slogan está bien elegido. Supuse que erán colchones.
Concuerdo que el colorrojo  es muy agresivo, y no me invita al descanso. Lo cual puede ser una contradicción.

En el de la Clínica Santa María, creo que la explicación es exagerada. Buscar siginifcado a través de su misión, y extrapolar la invitación a cuidar la salud, es demasiado. El logo está muy fácil y aburrido. No creo que haya habido mucha intención de inovar o de comunicar algo mas allá de que es una clínica. Punto. Digo, el nombre en una tipografía bastante grande junto a una cruz, es como el símbolo de afuera de un baño, no tiene mas ambición que especificar si  es de hombre o mujer y es universal. Buscarle otro significado es buscarle tres pies al gato.

En el logo de Gatorade, siento que no debes menospreciar al consumidor. Yo sabía del significado del nombre y no porque me haya puesto a estudiar la wikipedia. He visto un par de anuncios en la televisión donde lo explican, tal vez no de una forma específica pero si tácita. De acuerdo con el siginificado del rayo.

Por último, he de decirte que no tengo ni puta de la mercadotecnia, soy mas bien un ingeniero que vive en México y que tiene una dirección de email muy parecida a la de tu profesor. Te recomiendo que revises el desinatario y vuelvas tu tarea. Aunque mis comentarios son sinceros.

Saludos a tu clase (que frecuentemente me envían correos) y mi tocayo.

MSR

Estoy a nada de organizar un congreso latinoamericano de Mau Sanchez, para intercambiarnos tips de depilación de espalda y así.

septiembre 01, 2016

La Brecha

Hoy en la oficina se estuvo discutiendo organizar una posada. Durante la plática, naturalmente, se toco el tema de que ponerle a la piñata, a lo que yo respondí de forma automática: “Pues la piñata tiene caca, ¿no?”

La reacción que obtuve no fue la que yo esperaba, mas bien algunos me voltearon a ver con desconcierto y otros con disgusto. Expresiones como:  “¡Guácala!”, “¿peeerdon?”, “Jajajaja dijo caca”

Lo que siguió fue un momento incómodo y una explicación que incluía mi mejor interpretación de la canción de posada típica: “La piñata tiene caca, tiene caca, cacahuates de a montón!”

Casi nadie reconoció la tonada.

 

No me imagino como ha de ser una posada millenial.

agosto 25, 2016

Del internet de las situaciones y la fe en la humanidad.

Hace unos días (el 23 de julio) llovió perrón en León. A lo mejor te acuerdas, por que hubo memes de centros comerciales inundados y el pez zapato, se suspendió el juego del León vs Necaxa, un cuate que salió en su kayak a la calle y hasta algunas historias heróicas.

Kayak

Mejor que el optibus

Ese día yo andaba fuera de mi casa. Las calles que no estaban inundadas estaban muy congestionadas, y entre ríos, sentidos contrarios, subidas a las banquetas y 90 minutos, finalmente llegué a casa.

Al día siguiente salí de viaje de trabajo por una semana y tanto el evento como los memes rápido se me olvidaron.

El día que regresé a casa justo antes de subirme a mi coche me di cuenta que algo faltaba, “ah! chinga! ¿y mi placa?”.

Mi coche no tenía placa delantera. Y honestamente no hubiera podido asegurar la última vez que la traía. Lo mas probable es que se hubiera perdido en la inundación, pero igual y fue antes. ¡cheil!

Toda la semana estuve quejandome, lamentando mi suerte y sufriendo los terribles trámites que se me avecinaban. Hubo quien me aconsejo, vender el coche y olvidarme del problema. Poco me faltó.

Justo estaba por pedir un par de días libres para irme de vacaciones a ciudad burocracia, cuando un compañero de la oficina me recomendó buscar mi grupo en un grupo de Facebook de placas perdidas León.

La verdad sea dicha, fui muy escéptico de la idea. ¿Un grupo de placas perdidas? ¿en serio? habiendo tantas cosas divertidas que hacer en el internet, (gatitos y porno básicamente), ¿quien hace un grupo para buscar placas perdidas?. Me imaginé buscando “donde dejé las pinches llaves” google voy a tener suerte.

En fin, como la alternativa era gastar el resto del sexenio haciendo trámites, me metí al grupo del feis.

Lo primero que vi, fue un montón de gente posteando fotos de sus placas perdidas, preguntando si alguien las había visto por ahí. Muy pocos posts tenían respuesta.
Me acordé de los foros donde intercambiaba tarjetas y estampitas del mundial, uno siempre tiene que poner la lista de lo que busca y de lo que tiene. Nadie le hace caso a la gente que solo pone lo que busca.

Estuve navegando pocos minutos en el grupo y al tercer click a uno de los pocos posts que tenían comentarios, había uno de una persona que si se había encontrado algunas placas y puso las fotos.

Y estaba la mía.

Reí, baile y grité de la emoción.
Además de la foto de la placa, la persona había dejado su número telefónico, su número PERSONAL, ahí en pleno internet.

Le llamé, me identifiqué, le declaré mi agradecimiento y amor incondicional y le pedí mi placa. Quedamos en lugar y hora.
Materializando mi agradecimiento le compré una caja de chocolates y una botella de Baileys, en caso de que no aceptara casarse conmigo.

En la ceremonia de entrega de placa, me platicó que un amigo suyo también había perdido su placa en la inundación, solo que el si se dio cuenta luego luego y al día siguiente salieron a la calle a buscarla. Esta persona lo que hizo fue recoger las placas que se iban encontrando que no eran la que buscaban para después postearlas en el feis. Me dijo que conmigo ya era la tercera placa que entregaba.

Abracé y bese a mi placa y prometimos no volvernos a dejar.

Después de esta experiencia, rescato dos cosas.

Primero, gracias internet. Nunca en la vida se me hubiera ocurrido buscar mi placa en un grupo de FB. En mi mente hay problemas que se siguen solucionando en el mundo real. Si a uno le duele la muela va físicamente al dentista, si a uno se le pierde la placa tiene que ir a la oficina de tránsito, no hay mas.

Resulta que me equivoqué y volví a subestimar al internet. Me avergüenzo y me disculpo con los Elders of the internet. Prometo que la próxima vez que tenga un problema IRL tengo fe de que puedo solucionarlo en línea. Si me quedo sin gasolina, si no traigo cambio para el viene-viene, o si se me acaba el gas, lo primero que voy a hacer es preguntarle a google.

Lo segundo que rescato de esto, es la fe en el prójimo, aunque sea un poquito. Siendo honesto, no podría aseverar que yo me hubiera tomado la molestia de recoger una placa buscar un grupo en FB y postearla junto con mi teléfono. El encontrarme a alguien que si lo hizo, me hace reflexionar y buscar la forma en que pueda devolver este gran acto de amabilidad que recibí.

La relación costo/beneficio de ser buena gente es muy grande. Hay que ejercerla.

 

Exvoto

En el internet no hay vírgenes a las que agradecer

agosto 11, 2016

Luz

El día de hoy, mi madre cumple 70 años. Ella fue muy especifica y nos pidio que de regalo de cumpleaños le escribiéramos una carta. Aquí pongo la mía.

Ciudad de México a 5 de Junio de 2016

Mama:
No podría resumir todo lo que tengo que decir en una sola carta. Necesitaría una enciclopedia entera para poder enumerar tantas cosas que me has dado, todas las maneras en que has influido en mí y el resultado que hemos tenido como familia.
Por ejemplo, uno de los volúmenes de la enciclopedia estaría dedicado placer de servir y atender a mis invitados. Durante toda esta vida, mi marco de referencia en cualquier reunión o fiesta que organice, es la forma en que siempre tratas a quien visita tu casa. Todos los detalles deben estar listos, no debe de faltar nada, todos deben de estar perfectamente atendidos, incluso aunque eso signifique dedicar el mismo tiempo del evento. Me di cuenta que era una proyección tuya cuando observé que en reuniones ajenas esto no era así y que no todos tienen la misma pasión por atender. Yo lo llamo “El síndrome del buen anfitrión”

Otro volumen estaría dedicado a la influencia musical. Aunque los gustos musicales donde coincidimos son muy pocos, mi gusto en general por la música se lo debo a muchos factores donde estuviste presente.
Para empezar en vez de darnos un televisor en el cuarto cuando éramos niños, nos diste un radio. Aunque en ese momento la decisión fue muy impopular, la asociación que tuve desde niño a hacer cosas mientras escucho música vino desde ahí.
La caribe roja, fue otro lugar donde estuvimos expuestos a tus preferencias musicales. A pesar de no estar entre mis favoritos, creo que podría cantar de memoria y regresarme a lugares felices y seguros de la infancia, canciones como: Volverte a ver de Dyango, un millón de amigos de Roberto Carlos, o quiero abrazarte tanto.

En la caribe también descubrí a los Teen Tops y el rocanrol clásico de los 50’s y 60’s, pero creo que nuestro lugar más coincidente es el álbum “Double Fantasy”, específicamente “Starting Over”, que es mi canción favorita de John Lennon.

Los tomos de la enciclopedia serían incontables y no creo que sea humanamente posible llegar a recopilar la totalidad de mis actitudes diarias o detalles en las que estas presente, para bien, regular o mal.

También, estoy seguro que el tiempo que nos quede juntos se escribirán muchos más volúmenes y no solo en mi enciclopedia, sino en la mis hermanos, tus nietos, y la cantidad de personas que hemos tenido la fortuna de encontrarte en el camino.

Felices 70.

Mau

Luz70

70 años de luz

junio 06, 2016

Botswana – parte 3

Esta vez, el vuelo fue muy corto, y en cosa de 25 minutos, ya estábamos en el último campamento: Gunn’s Camp.

El campamento estaba luego luego del airstrip, nos recibieron con bebidas frías y casualmente preguntaron si en general me gustaba mas el café o el Té.

En términos de cabañas e instalaciones, en este campamento fueron las que mas me gustaron. Mas grandes que mi departamento en el DF y de mucho mejor gusto.

Así como en el primer campamento en Chobe tenía una familia de antílopes residentes, en este caso era una familia de Jabalíes. Así que era común pasearse por ahí y verlos caminando en fila de mayor a menor <3.

Aunque en términos de actividades, este campamento es el que tuvo menos que ofrecer. Las actividades posibles eran paseo en mokoro y paseo a pie. Nos platicaron que como no había llovido lo suficiente este año, las aguas del río no estaban tan profundas para andar en lancha, así que no había mucho mas que hacer.

Nos dieron de almorzar y nos presentaron a nuestro Guía Mike. Mike era un guía muy muy capaz, su conocimiento de animales, aves y vida silvestre era muy impresionante. El problema con Mike es que no tenía capacidad para detectar el sarcasmo o la cábula y todo se lo tomaba muy literal. Lo bautizamos “Literal Mike”.

La actividad de la tarde fue nuevamente mokoro, lo cual no disfruté tanto como me hubiera gustado :(. Estaba muy estresado por no caerme y el paseo no fue ni la mitad de bonito que el anterior.
Aún así vimos unas águilas majestuosas, hicimos escala para tomars snacks & drinks, y vimos el atardecer espectacular de cada día. Así que no hay nada de lo que me pueda quejar.

Area común

Por la tarde noche convivimos con los demás huéspedes al calor de unos tragos. Todos en muy buen anímo y súper agradables. Cenamos entre tragos y risas.

Por la noche en un amplio desafío a los mosquitos y rindiendome al calor me dormí en puro Boxer y ventilador. Dormí como leño.

A las 6am, el wake up call llegó en forma de charolita con café. ¿Así cómo se puede levantar uno de malas a gusto? :) El baño fue en la regadera al áre libre al amanacer y con cantos de pajaritos. Solo faltaron ardillas vistiendome como princesa de Disney.

Después de un breve desayuno, la actividad mañanera era salir al game drive pero a pie. Los guías se adaptan muy bien al paso del grupo, por ejemplo mi prima y tía son caminadoras de oficio y pues mi tío y yo somos mas bien de bajo impacto. Anticipando esto nos pusieron un guía adicional para hacer una ruta mas corta.

Nos dieron un briefing de seguridad y que hacer en caso de que veamos algun animal salvaje, a pesar de que lo mas probable es que no fuéramos a ver nada. Marchamos en fila (para ocultar nuestros números) con guías adelante y atrás. Efectivamente no vimos mucho, un antílope, y unos changos y elefante a la distancia.

Después de una hora el contingente de bajo impacto emprendió el regreso, lo cual fue una buena decisión, por que el sol empezó a calar.
En general estar parado en medio de campo abierto a mitad de la nada, completamente en silencio, solo sintiendo el aire y las ocasionales aves fue una experiencia increíble.

Caminata

Dado que la oferta de actividades eran o mokoro o caminada, decidimos pasar una tarde de relax en el campamento. Convivimos un poco con los demás turistas, encontramos un juego de scrabble en un cajón y nos pusimos a jugar en esta terracita increíble.

Por la noche el staff del campamento nos ofreció una sesión de cantada y bailada en estilo africano. Mi memoria me traiciona y no recuerdo el show completo, pero claramente me acuerdo que en una canción el verso decía “Beatiful Botswana I will never forget you”, y pues si.

Ahí se nos acabó el 20. Al otro día emprendimos el largo regreso. Tomamos el vuelo del airstrip a Maun y de Maun a Johanesburgo.

Esa tarde estuvimos en el African Rock Hotel, que es un hotel boutique muy nice y relativamente cerca del aeropuerto. Nos tomamos unos tragos y platicamos de nuestro viaje ya con nostalgia reciente. También cenamos una cena exquisita de 8 tiempos y 3 horas(!).

Luego de cenar nos hicimos de nuestras despedidas, ya que mi prima Tania y mis tías salían muy temprano a Lesotho y mi tío Jose Luis y yo nos regresabamos a NY y Mx, respectivamente, pero hasta el final del día.

Ese último día en Johanesburgo decidimos pasarla tranquila. En el hotel nos organizaron una ida al cine para ver Batman vs Superman que se estrenaba ese fin de semana y nos paseamos en un mall para matar el tiempo que quedaba antes de ir al aeropuerto.

Slideshow de fotos en Flickr:

Botswana 2016 - Gunn's Camp

Puedes ver el álbum completo haciendo click aquí.

mayo 17, 2016

Intermedio

Llevo ya una semana que regresé del África. Todavía faltan un par de días de platicar, publicar las fotos y cerrar el ciclo.

Espero que vengan pronto.

Gracias por leer

abril 05, 2016

Botswana – parte 2

Nos levantamos muy relax, con tiempo suficiente para desayunar, empacar darnos nuestro último fix de internet por algunos días salir a nuestra siguiente parada.

Nos llevaron al aeropuerto de Kasane. Muy dentro de mi estaba algo decepcionado por que la descripción del tour mencionaba un airstrip, y resulta que entre los esfuerzos que está haciendo Botswana para promover el turismo están en plena construcción de un aeropuerto nuevo. Me lo imagino como del tamaño del aeropuerto de León, simple y chico pero efectivo.

Mientras esperábamos nuestro vuelo, en la TV nos enteramos de los acontecimientos en Bruselas y ese fue nuestro último contacto con el mundo real por los siguientes días.

Cuando nos toco el momento de abordar, vimos que nuestro avión era lo suficientemente amplio para llevar 5 elefantes, 2 adelante y 3 atrás, tan amplio como un VW.

El piloto se presentó como Chris, y tenía una cara de niño que no podía con ella. Luego luego mi familia se lanzó a la cábula, preguntándole cuantos años tenía y si tenía permiso para volar, la cual esquivó con gracia, diciendo que mejor nos apuráramos por que tenía que regresar a clases. Nos ganó.

El vuelo un poco turbulento, pero con una vista increíble. Hasta el horizonte no se veía otra cosa que verde en todas tonalidades, de repente se alcanzaban a ver algunos depósitos de agua, donde los animales se reunían a beber.

El vuelo duró una hora, y la aterrizada para mi beneplácito efectivamente fue en una franja de tierra en medio de la nada. Ahí nos estaba esperando nuestro nuevo Guía Obee (que se pronuncia Obi, as in Obi-wan Kenobi), listo para llevarnos al nuevo campamento, el Sango Safari Camp.

Sobrevolando África

En el Sango Safari Camp, nos recibió el Staff con una canción y una bebida fría, me imagino que ya tienen bien ensayado y lo hacen para todo, pero es buen detalle.

El lugar tiene 6 tiendas y tiene un cupo máximo para 12 personas. Las tiendas también son de madera con muchas ventanas de mosquitero para dejar pasar el aire. Cada una muy civilizada con su baño particular y electricidad.

La manager del lugar nos recibió y nos leyó la cartilla: no se beban el agua de los baños, ya que es de río y nos puede caer mal, la levantada es muy temprano (5:30 a.m.), nadie puede andar solo en la oscuridad, para ir o regresar de tu cabaña en la noche es necesario un guía de escolta, a la alberca se puede ir solo, pero siempre hay que avisar. El bar esta siempre abierto, si no hay nadie a la mano, por favor sírvete. Los cuartos no tienen enchufes, así que si alguien quiere cargar sus aparatos lo tiene que hacer en el área común. Ni sueñen con internet, están de vacaciones y, la lavandería está incluida, pero no se lava ropa interior.

El campamento estaba muy cerca de una aldea, el guía nos platicó que cada campamento tenía que buscar gente local para emplear y de no encontrar a nadie, entonces ya buscaban en otro lado.
También nos platicó que justo la noche anterior habían encontrado huellas de León por la aldea, eso era raro, por lo que dedujeron que podría ser un animal viejo, buscando presa fácil como perros. (O turistas… D:)

Area Comun

Llegamos al campamento muy a tiempo para el té de la tarde, una tacita y un par de bocadillos después, y ya estábamos en el Game ride de la tarde.

El Game ride en Sango, era justo como me había imaginado la experiencia, aunque si la zona estaba muy verde y con vegetación, había muchos mas llanos y áreas abiertas que en Chobe. Y el jeep podía improvisar mas en el terreno.

El drive empezó “flojo” vimos algunos impalas y muchas aves variadas y bonitas. En el peor de los casos nos iba a tocar ver algunos animales y un atardecer espectacular, así que yo iba de muy buen humor.

Entonces aparecieron los cheetas. Dos cheetas que se pusieron encima de un montículo para estudiar el terreno. El guía estacionó el jeep a unos 20 metros y corrió la voz. Estuvimos admirándolos por varios minutos, hasta que llegó un pájaro a postrarse cerca de ellos, el guía nos aviso que los cheetas se iban a mover por el pájaro, acto seguido el pájaro hizo un ruido y los cheetas se fueron. Esto básicamente, por que el pájara llamó la atención y los hizo visibles al resto de los animales. Algo así como 1,2,3 por los cheetas que están en la loma.

Posando para los turistas

Seguimos el paseo y nos toco ver hipopótamos, jirafas ya mas de cerca, y hasta nos volvimos a encontrar a los cheetas, además de que efectivamente el atardecer fue un espectáculo impresionante. Tan bonito que me hizo enojar :p

De regreso al campamento, pasamos a nuestras respectivas cabañas a hacer base y esperar a que alguien fuera por nosotros para cenar.
Mi cabaña estaba a 5 metros del área común, y ciertamente no veía yo mucho riesgo, decidí sentarme a escribir en la terraza con vista al río mientras pasaban por mi, en cosa de minutos eso ya estaba oscuro como boca de lobo, y al primer gruñido de la oscuridad, decidí mejor esperar adentro.

La cena estuvo muy íntima e internacional, todos los huéspedes comimos en la misma mesa y platicamos de nuestras experiencias. Una pareja de holandeses que nos habíamos encontrado antes, nos platicaron que habían visto una familia de leones bebiendo en el río Chobe, el día anterior.

Después de la cena hubo una pequeña sobremesa en fogata, a la luz de la luna llena y las estrellas del hemisferio sur.
Pedí que me escoltarán a mi cabaña y me dormí entre el calor y el sonido de los grillos y ranas.

Desperté en la madrugada por el sonido de gruñidos, justo afuera de la tienda. Me confundí (por no decir me asusté), faltaba poco para la hora de despertarse y no sabia si prender la luz, asomarme o que hacer. Me asomé por la ventana y no vi nada. Supuse que eran hipopótamos y sus gruñidos se escuchaban muy muy cerca. Espere un rato y escuche ruidos en la cabaña de junto. Decidí que como el baño estaba en el lado opuesto al río, era seguro bañarme. Y ya que escuche voces cerca y había un poco de luz del alba, me armé de valor y salí de mi cabaña.

Ya en la seguridad de los números, con luz, y sin ningún hipopótamo a la vista, nos reímos nerviosamente.

Antes de salir al drive de la mañana, tomamos un desayuno ligero de café y panecitos tostados a las brasas de la fogata durante el amanecer. Uf. Me volví a poner de malas de lo bonito.

Salimos en el drive mañanero a eso de las 6 a.m., los europeos se fueron en un jeep y nosotros en otro para cubrir mas terreno. No habían pasado ni 20 minutos cuando el guía encontró huellas frescas de León, avanzamos en silencio y Tania lo alcanzó a ver en una sombrita. A diferencia de Brave, nuestro nuevo guía Obee, estaba un poco miope, por que conforme nos íbamos acercando a tres metros del lado derecho del jeep había otro león echado cómodamente.

Nos detuvimos en seco, mientras por el lado derecho del jeep se acercaba decididamente un elefante.

Leones por un lado, elefante por el otro, el elefante quebró de último momento y los leones se levantaron y se pasearon despreocupadamente junto al jeep. Momentos de tensión total. Me quedó claro por que no lavan calzones en los campamentos

Seguimos a los leones por un rato, hubo un momento en que se pusieron entre dos grupos de impalas y pensamos que probablemente íbamos a ver acción. El guía nos dijo que el impala es un animal muy pequeño, y el león normalmente no gasta energía en cazarlo. Efectivamente, los impalas estaban vueltos locos, haciendo ruidos y toreando a los leones y los leones ni enterados siguieron su camino.

Pasen a ver al León

Luego de seguir a los leones, seguimos para ver que mas podíamos ver. Llegamos, literalmente a la casa de la hiena, y la saludamos. También vimos Zebras y mas impalas. En un pedazo difícil del camino, finalmente se atascó en jeep y hubo que llamar al otro para que nos sacara del lodo.
Pasadas las emociones hicimos nuestra obligada parada para tomar te y galletas.
Todavía de regreso vimos muchas zebras, changos, antílopes y algunas jirafas. Fue una muy buena mañana.

De vuelta al campamento tuvimos nuestro brunch, y luego un rato libre, que fue aprovechado por una siesta colectiva, digo, si los animales de la jungla no salen a mediodía, quien soy yo para desafiar a la naturaleza. Después de la siesta estuvimos a gusto recibiendo la brisa en el área colectiva, hasta la hora del high tea a las 3:30 y nuestra siguiente actividad: mokoro

El Okavango Delta es un río que se nutre de la lluvia, y no va a dar a ningún mar (!). Es pura agua dulce con pocas corrientes y la forma en que los locales lo transitan es a bordo de Mokoro.

El mokoro, es una canoa tipo traginera personal donde uno se sienta mientras un gondolieri va a atrás, balanceando la canoa y explicando el paisaje.

Primero nos dieron una platica de seguridad, la primera regla es no ponerse nervioso, ya que después de todo el agua en esta temporada no es nada profunda. También te explican que hacer en el remoto caso de que se aparezca un hipopótamo o un cocodrilo.

Afortunadamente los únicos animales que vimos fueron libélulas, mosquitos y muchas aves. Pero lo realmente espectacular fue el manto de lirios en flor que cubría el río. Eso aunado a la luz dorada de la tarde y un agua clara y transparente que reflejaba como espejo lo convirtió en una experiencia sublime (se me están acabando los adjetivos para este viaje).

Al principio iba bastante tenso. Sentado en el piso de la canoa sentía que si parpadeaba en un ojo y otro no, era suficiente para voltear el Mokoro. Mi guía me tranquilizó y casi lo logró. Mi tía Lilia igual se estresó cuando una rana le brinco a bordo, pero no paso a mayores.

Después de un rato de navegar hicimos una escala para estirar las piernas. Mas nos tardamos en desembarcar el mokoro que nuestros guías en convertir la canoa en una mesa y sacar una hielera con snacks y bebidas. En serio que piensan en todo. Después de unos tragos y una explicación sobre el cráneo de un hipo que estaba ahí casual. Regresamos a la luz de otro atardecer espectacular. Que pinche coraje, ¿que no puede haber un atardecer feo aquí?… Me volví a poner de malas :)

Okavango

Por la noche tuvimos otra dosis de estrellas, cena y platica con los demás huéspedes, muy rico. Aprendimos el término Botswanesco para decir Salud!: Pula! Que también es el nombre de la moneda y el termino para lluvia.

Esa noche no hubo canto de hipopótamos.

El desayuno fue igual de temprano e igual de bonito, alrededor de la fogata viendo el amanecer. A pesar de que iba a pasar la avioneta temprano por nosotros, Obee se ofreció a darnos un drive tempranero antes de dejarnos en el airstrip.

Volvimos a ver a los leones del día anterior, esta vez un chango apática do montado en un árbol se la paseo toreándolo.
De broma le dijimos al guía que nos hacia falta ver un leopardo, se lo tomó muy en serio y no descansó hasta encontrar huellas y tratar de seguirle la pista.
No tuvimos tanta suerte y solo vimos unas zebras y algunos antílopes.
Llegada la hora nos dejaron en el airstrip, no sin antes tomar el té de la mañana, por supuesto.

En el camino al airstrip llegó la notificación al radio de que los leones habían cazado una zebra y se estaban alimentando. Tristemente ya no teníamos tiempo de regresar a ver.

Todavía mientras despegamos alcanzamos a ver a dos leones junto a la pista, que fueron a despedirnos <3.

Slideshow de Fotos en Flickr:

Botswana 2016 - Moremi

Puedes ver al álbum completo dando click aquí.

marzo 27, 2016

Botswana – parte 1

Decidimos no abusar de la mañana y no programar actividad, nos quedaba un poco apretado y además todos necesitábamos el descanso.
La mañana la dediqué a surcir mis shorts que se me habían rasgado con una silla rebelde, y para mandar la crónica correspondiente, por que de ahí en adelante quien sabe si tendríamos wifi o no.

A media mañana nos recogió un chofer jetón quien nos llevó, junto con un grupo de irlandeses, un ruso y dos inglesas, a la frontera de Zimbabwe y Botswana.
Mis zapatos habían acabado empapados por las cataratas victoria, así que tuve que cruzar la frontera como refugiado, con mis zapatos en la mano.
Del otro lado ya nos esperaba un chofer para llevarnos al Kubu Lodge.

El Kubu Lodge, está justo junto al río Chobe. Un lugar súper nice, con familia residente Bushbucks, (una especie de antílope) y unas cabañas de madera muy bien instaladas. Aquí en lugar de aire acondicionado había un par de ventiladores en cada cuarto, y aunque los enchufes no estaban tan variados como el de Victoria Falls, aún había para conexión europea y en este caso el wifi era poquito y solo en la recepción.

Nos instalaron y nos dieron de comer. La comida se sirvió en una terracita con vista al río, de esas que solo las vacaciones pueden dar.

Desayunador Botswano

Ya comidos se nos avisó que la salida al “Game Drive”, que es como se le llama a la actividad de ir a ver animales era a las 3. Y a la una, a las dos y a las 3 nos fuimos…

Nuestro guía se llamaba Brave, y pasó por nosotros en una camioneta que era algo así como una pick-up modificada, con tres hileras de asientos en la caja y un toldo. Cada hilera un poco mas alta que la anterior para así garantizar la vista de todos.

Nos explicó que íbamos a entrar al Chobe National park y que ahí nos íbamos a encontrar algunos animales, que mientras permaneciéramos sentados y callados íbamos a estar bien.

El parque, que también está en la orilla del río, estaba muy verde, ya que por estas fechas es lo que se le conoce como “green season”, que es cuando acaban las lluvias y la vegetación esta al máximo. En los meses de invierno, toda esa misma zona es un desierto, pero igual como esta cerca del río, los animales se acercan a beber.

Entramos al parque guardando silencio sepulcral y a la expectativa. Lo primero que vimos fue un impala leeejos leeejos, y nos emocionamos. Después a la distancia alcanzamos a ver algunos elefantes y nos emocionamos mas. Brave dijo que nos iba a llevar mas cerca, y arrancó la camioneta. Yo no sabía que nos iba a llevar a darles la mano.

Nos llevo a no mas de 10 metros de una manada de 6 o 7 elefantes, incluyendo un par de elefantes jóvenes (elefantitos!) realmente espectacular.
El parque nacional de Chobe es conocido como la Meca de los elefantes. Me quedó claro. Esa tarde vimos elefantes a discreción.

¿Cuántos elefantes caben en un VW?

En cuestión de minutos estábamos rodeados de animales: Impalas, Hipopótamos, Búfalos, changos, jirafas, zebras, mangostas, bueno hasta Dung Beetles vimos, que son escarabajos de unos 10 cm que se dedican a arrastrar la popo de otros animales para hacer sus casas. Increíble.

Tres horas se fueron como un suspiro, nos tuvimos que regresar por que el parque lo cierran antes de que se haga de noche, todavía de regreso al lodge en medio de un atardecer espectacular con un arco iris doble, nos encontramos con un grupo de elefantes cruzando la autopista. Tan inesperado que no me dio ni tiempo de sacar la cámara, aunque la imagen de irnos alejando de la sombra de los elefantes contra el atardecer no creo poderla olvidar.
Con la sola experiencia de ese día ya estaba convencido que lo que me haya gastado, me salió barato.

Regresamos al lodge muy emocionados. Nos dieron de cenar y nos fuimos a dormir ya que la salida al Game drive del día siguiente era muy temprano. Dormí al sonido del río.

Chobe Sunset

Al otro día, llegamos al parque a eso de las 6:15am y ya había un montón de autos esperando entrar. Ese día no tuvimos tanta suerte, pasamos cerca de una hora sin ver nada. Ocasionalmente Brave nos señalaba algunas aves, que si bien estaban muy bonitas, no eran tan impresionantes como el festival de animales del día anterior.
El chiste de hacer el drive tan temprano es lograr ver a los animales que hacen su caza en la noche, básicamente gatos.

Por el radio alguien avisó y paso el tip de una manada de Búfalos, y ahí nos lanzamos para verlos de cerca.

A la media mañana el guía encontró una sombrita y diligentemente hizo una parada para darnos té y galletas.

Justo cuando ya nos estábamos resignando a ver todo menos gatos, aparecieron unos changos haciendo escándalo, el ruido que hacían era alerta por depredador, y efectivamente, no muy lejos de ahí estaba un León tirado a una sombra, la voz se corrió y todos llegaron a verlo. Estaba encima de una loma y apenas se le veía la cabeza, pero eso fue lo de menos.

Nos regresamos contentos de haber visto al león a desayunar y pasar el resto de la mañana en relax junto a la alberca y el río Chobe.

Hola Su majestad!

Por la tarde, el plan fue tomar un paseo por el río. Brave el guía resultó tener una vista de águila, y nos estuvo dirigiendo la vista a la orilla para ver desde colibríes hasta elefantes.
Justamente uno de los highlights del paseo fue ver una familia de elefantes, bebe incluido, bajar a beber al río, espectacular. También nos toco ver como un hipopótamo hizo un sprint de unos 10 metros fuera del agua, pero en chinga. Nos dijeron que pueden correr hasta 40 km/h.

¿Qué pasa cuando un elefante se para en una pata?

El río Chobe separa a Botswana de Namibia, y en medio hay un pedazo de tierra que escasamente puede llamarse isla, que según nos informaron fue objeto de casi una guerra entre los países. Resulta que en temporada de río bajo, los animales llegan caminando a esa isla y como son patrimonio pues era un pleito por que supuestamente el lado Botswano, que es un parque nacional, los quiere proteger, y el lado Namibio, que es de granjeros se dedica a matarlos si es que los animales ponen en peligro sus cosechas.
Finalmente una corte internacional le dio la propiedad a Botswana, quien plantó su bandera y puso una estación militar para cuidar la isla.

Durante el regreso el atardecer estaba tan bonito, que hasta me puso de malas. No, no mames, no. Que espectáculo, uno de los mejores que he visto en mi descolorida vida.

Evidentemente después de la desmañanada, caímos temprano.

El slideshow de fotos en Flickr:

Botswana 2016 - Chobe

Para el álbum completo da click aquí.

marzo 26, 2016