Archivos de marzo, 2017

Semana Inglesa

marzo 01, 2017

Hace unas semanas me informaron que se iba a dar una reunión de planeación del 2017, entre todas las personas que somos responsables de la operación en distintos países y que la reunión se iba a dar en Londres.

La sede fue elegida meramente por logística, aunque la mothership está en un pueblito irlandés, la mayoría para llegar allá tenía que pasar por Londres, así que se ahorró un paso y se decidió que nos vieramos en un hotel del aeropuerto.

La sesiones se planearon para  miercoles y jueves, y pues no pude dejar pasar la oportunidad y pedí un par de días de vacaciones para conocer la capital Inglesa.

La preparación fue estándar, me vi un par de documentales de la historia de la ciudad, leí la Wikipedia y armé un playlist. También estuve investigando lugares que ver y visitar. Pregunté a mis amigos que vivieron allá y me soltaron muy buenos tips. Como se antojaba complicado andarse moviendo desde el aeropuerto, me conseguí un AirBnB cerca del centro para quedarme en mis días de paseo.

El vuelo fueron 10 horas sin mayor novedad. Lo único fue es que me enteré que mi nivel de pasajero frecuente no me daba para el upgrade a primera clase y me toco irme como la perrada. También dejo constancia que ya soy de aquellas personas que viajan con cojincito para el cuello, de esos que parecen herraduras. Previenen el cabezazo y hacen bastante el paro para cuando uno viaja distancias largas. Me convertí.

Día 1

Lo primero que hice al llegar a Londres fue hacerme de una tarjeta del transporte público, que fue de los mejores consejos que me dieron, el metro + camiones + google maps = uno ya no se pierde ni aunque se esfuerze.

Llegué al Airbnb y el anfitrión me recibió muy amable, me enseñó mi cuarto y me dio la clave del WiFi. Ya eran como las 7:00 pm del sábado cuando llegué, pero la diferencia de horario estaba a mi favor y yo traía energía de sábado a la 1:00pm (…que tampoco es tanta, no se vayan con la finta), así que salí a mi primer parada programada.

La selección del Airbnb tuvo dos deal breakers, una es que tenía baño privado. Y la segunda es que está muy bien ubicado en el centro de la ciudad a 300m del Tate Modern Museum. En mi investigación previa me enteré que el Tate permanecía abierto los sábados hasta las 10pm, por lo que me dio tiempo razonable de visitarlo y no desperdiciar ni un momento de la visita.

Lo primero que visité en el museo fue el mirador en el décimo piso. Londres me recibió con unas panorámicas nocturnas espectaculares y luego me dediqué a explorar el museo. El arte moderno me divierte mucho, digo, hay cosas estéticas que disfruto mucho, pero en general me divierte pensar en el artista clavándose en justificar por que una cáscara de mamey gigante es arte. (Seguramente el que no sabe de arte soy yo)

Además del mamey, me encontré con Dalís, Picassos, y de sorpresa también unos Rothkos, que no esperaba. Sin duda el highlight del museo es el museo en si, construído en lo que fue una nave de un planta de energía, tiene una presencia muy imponente.

En el museo también estaba en exhibición parte de la colección personal de Elthon John, me parece que en su mayoría fotos. No entré, en parte por que había que pagar 17 libras y en parte por que me quedaban pocos minutos del museo abierto.

Mi idea era que la paseada por el museo me dejara lo suficientemente cansado para bajarle un poco al jetlag. Pero entre el vuelo y la caminada un calambre nocturno resultó mas peligroso que el Jetlag. ¡Auch!

El Tate

Londres de Noche

Cascara de Mamey

Rothko!

Día 2

Al día siguiente me levanté muy temprano para encontrarme con skene, quien había reservado en un lugar muy cuco para desayunar. Nos vimos en Picadillo Circus, que justo tiene las pantallas en reparación, así que se veía bastante equis y nada parecido a las películas. Desayunamos agusto, y luego nos fuimos a la caza de un Banksy que estaba cerca, aprovechando me llevó a ver el antiguo edificio de Apple Records donde los Beatles dieron el famoso concierto de la azotea. El lugar no tiene ni una marca ni una placa, pero comparando fotos vs landmarks se ve clarito. Me tomé la foto como turista que soy y me acepto.

La siguiente parada era pasar a Buckingham para ver a la reina. Y si, ahí estaba. Sin haberlo premeditado en ese momento estaba pasando el cambio de guardia, así que hubo show marcial y todo, y la reina no pudo salir a saludar. De ahí continuó una caminata muy sabrosa por el mall, hacia Westminster, el Big Ben, las casas del parlamento y todo esos landmarks que salen en todos lados anunciando Londres. De nuevo me tomé las fotos como turista que soy y me acepto.

Ya entrado en el «Shameless Tourism», decidí que no me iba a ir de Londres sin mi foto cruzando Abbey Road, así que fue la siguiente parada.

La dinamica de ese crucero es la pura onda, esta llena de turistas que esperan a que no pasen autos para cruzar y tomarse la foto. Todos en la misma sintonía, así que se respetan los lugares y tiempos de cruce, para que cada quien tenga su foto igualita. Los conductores que pasan por ahi, sin embargo, se les alcanza a ver la cara de fastidio por tener que pasar por ahí y andarse frenando para no atropellar turistas. Lo disfruté mucho.

Después de Abbey Road la siguiente parada fue Soho para comer en un restaurante oriental algo caliente que dominara al frío, seguido de una nieve de coco para traerlo de regreso. Luego me subí a mi primer double decker para ir al Imperial War Museum.

La guerra no es buena, y los ingleses han estado en bastantitas. Por supuesto destaca la segunda guerra mundial con una sala dedicada al holocausto, que hace que se haga el corazón chiquito. También hay un águila nazi que se trajeron de Berlin cuando entraron los aliados en 1945, me impresionó mucho, me dio escalofrío y todo. También hay una sala dedicada a como vivía una familia promedio durante la WWII. La musicalizé en mi ipod con «When The Tigers Broke Free«, fue otra sensación fuerte.

Me llamó la atención que vi muy poco relacionado a la guerra de las Malvinas, apenas una mesita con unos cuantos periódicos. Pero igual llegué tarde y me faltó ver todo un piso dedicado a la primera guerra mundial.

Salí del museo, y ya estaba oscuro. Google Maps indicaba una caminada de 20 minutos al Airbnb, y pues me la aventé. El cansanció mató definitivamente al Jetlag y dormí de corrido.

I, me, Mine

Bajan!

Niño perdido versión Real

Alza la Mano!

Encuentre las diferencias

Que estaba en la casa del Führer...

Día 3

Al día siguiente mi primer parada fue el British Museum, el museo está muy mamón, esta enorme y lleno de cosas interesantes, acabárselo en una visita es misión imposible, así que hice paz conmigo mismo de lo que me fuera a perder, respiré profundo y entré.

Mi principal interés era ver de cerca la piedra Roseta y pues si, la historia in your face. Uno se siente chiquito no solo en el espacio, sino también en el tiempo.

Ahí muy cerquita de la piedra, en la sala de exposición egipcia sobresale la cabeza de una estatua de Ramses II, lo primero que me vino a la mente fue Ozymandias, y efectivamente el audioguía confirmó que esa cabeza sirvió para inspirar el poema.

Toda la sala de tesoros Sirios es también muy imponente, estatuas colosales para generar miedo y respeto en el enemigo, que también lo hacen con el visitante.

También está el Monumento a las Nereidas de hace 2500 años que encontraron en Turquía casi destruído y se dedicaron a armarlo cual lego histórico. O las ruinas recuperadas del Mausoleo de Halicarnaso. Uno se lo aprende en la clase de historia en la primaria, pero jamás me imaginé estar frente a ellas.

Otra sala donde se me cayeron los chones, fue las ruinas del Partnenon Griego. ¡Que cosa! También ahí aprendí de como el gobierno griego las quiere de vuelta y el museo se hace como que la virgen le habla.

Sin duda en la historia, el Imperio Británico, ha sido muy gandalla en mas de una ocasión, y la verdad no sabía si sentirme ofendido por el derecho auto-atribuido que se dan, o agradecido por haber armado una colección tan impresionante que tuve la oportunidad de ver, y que en casos como el Monumento de nereidas, quien sabe si hubiera sobrevivido otros 150 años, para el goce de la humanidad. Doble moral.

Otra pieza que también estaba esperando ver era la serpiente Azteca de dos cabezas hecha de Jade, y demás piezas Mexicanas en exhibición en el museo, pero resulta que justamente la sala Mexicana estaba cerrada al público por remodelación.

Me di mi paseo por la zona de Inglaterra romana, y la sala japonesa para ver una armadura Samurai y al final me empaché de museo. Es imposible disfrutarlo en una sola visita.

Además me cansé mucho. Entre la caminada del día anterior, la visitada al museo y que mi vieja mula ya no es lo que era. Mis piernas pedían descanso.

Hice una breve pausa para meditar sobre mi plan para la tarde, que era irme a encerrar a otro museo igual de grande y de si mis piernas lo iban a soportar. Tomé el autobús y llegué a Trafalgar Square y el ánimo me volvió al cuerpo.

Ahí en la plaza de Trafalgar está la Galería Nacional donde tienen arte muy variado. No le presté la atención que me hubiera gustado, pero hice escala en algunas piezas muy agradables de Tiziano, Leonardo, Van Gogh y demás.

Al caer la tarde, en un desplante de desapego y desprendimiento, consideré buscar una función de teatro para terminar el día. Tristemente los precios estaban lejos de ser amables con mi presupuesto.

Finalmente decidí terminar el día regresando al depto, e investigando detalles para mi plan del día siguiente.

Nereidas' Temple (Donde se bailaba el Danzón)

Guamazo Griego

A Mau le gusta Trafalgar y a Trafalgar le gusta Mau

Galería Nacional

Día 4

Mi día tenía contemplado iniciar con una sesión fotográfica del Battersea Power Station. Mi plan era tomar uno de los clipper (Autobús por el Río), para tomar las fotos desde el Támesis. El truco era que los horarios eran muy específicos y mi ventana de tiempo para hacerlo por la mañana era limitada.
Ese día finalmente conviví un poco durante el desayuno con mis anfitriones en el departamento, y entre que me levanté tarde y la platicada se me hizo tarde y según google ya no llegaba a tomar el clipper.

Justo estaba haciendo pucheros en una esquina, cuando google me recomendó que tomara una ruta alternativa, y que si bien no iban a ser fotos desde el támesis, si me podría tomar mi selfie desde otra vista.

El Battersea Power station justo está en proceso de rehabilitación para hacerlo departamentos, centros comerciales y esas cosas. Así que además de estar cerrado al público es un sitio en construcción lleno de trabajadores, camiones y grúas. Mi turismo es muy incluyente, así como ruinas del Partenon, también considera una fábrica en cosntrucción. Puse el album Animals en los audifónos, me tomé la selfie y me sentí feliz.

La siguiente parada de mi día, fue el London Eye. Todavía era temprano, llegué unos 30 minutos antes de que lo abrieran y ya estaba optudimoder. El turismo no descansa en esta ciudad.

El london eye está patrocinado por Cocoa-Cola, y me llamó la atención que no se cansan de tratar de venderte la foto del recuerdo y de armarte un paquete turístico para otros «rides».

Después de la vuelta panorámica, ahí mismo tomé el clipper por el Támesis para ir a Greenwinch y visitar el observatorio y el meridiano 0.

Greenwich es muy bonito, y además del observatorio hay muchas cosas que ver. Tristemente el tiempo estaba contado, así que dejé muchas cosas pendientes.

El observatorio está muy simpático, y efectivamente la linea del meridiano esta llena de turistas que (somos y nos aceptamos) tomandose la foto donde se empieza a contar la vuelta al mundo. La noche anterior me enteré de que si uno pone un GPS sobre la línea, no marca 0º00’00», y que la línea verdadera está como a 100 metros al este junto a un bote de basura.

Luego del tour por el observatorio y mi foto de turista, me pasé al platanario. En la función que me tocó, en vez de ponernos una película narrada por Sigourney Weaver, fue un ser humano quien nos dio una plática mientras le movía a la proyección de la bóveda celeste londinense. Estuvo muy buena y muy disfrutable. Me acordé de mis amigos astrónomos.

Un detalle del planetario que me gustó mucho es que tienen una terraza dedicada a Yuri Gagarin. En mi opinión, en este mundo occidentalizado en el que nos tocó vivir, no se le da el reconocimiento que se merece. Me dio gusto que le dedicaran una terraza, y si no hubiera hecho tanto pinche frío hasta me hubiera sentado a tomar algo ahí.

Después de la visita a Greenwich, mi siguiente parada era otra de turismo nerd. Resulta que una secuencia de Rogue One: A Star Wars Story, fue filmada la estación del metro de Canary Wharf. Algo así como Total Recall en la estación de metro insurgentes. Fui por la selfie.

Ya estando en Canary Wharf, descubrí que es la zona financiera y de negocios super nice de Londres. El rumbo está muy bonito, super bien comunicado, lleno de centros comerciales y oficinas. Zona Godín inglesa.

Conforme se iba la luz del día,igual se iba apagando mi ánimo por que se me acababan las vacaciones. Pasé al Airbnb por mis cosas y tomé un taxi rumbo al lugar donde me tocaba ir a trabajar al día siguiente.

Mau en Battersea

El ojo de mau vs el ojo de londres

From the Top

Con un pie en el oeste y otro en el este (sin albur)

Gagarin!

Canary Wharf

Base imperial en Scarif!

Día 5/6

La sesión de trabajo estuvo muy productiva, vi a mis compañeros de otros lados del mundo con los que hablamos seguido pero nos vemos poco. Como toda sesión de trabajo de este tipo, acabé con tarea y un proyecto para el resto del año. La verdad el proyecto está muy interesante. Veremos.

Día 7

Después de dos días de talleres y presentaciones, como nuestro vuelo de regreso salía ya muy tarde, aún nos quedaba una mañana para hacer alguna actividad turistica. No me tomó mucho trabajo convencer a mi jefa de salir a pasear en lugar de quedarnos a trabajar. Mi primera opción era ir a conocer el estadio de Wembley, pero la idea no fue muy popular. Además habíamos quedado de vernos para almorzar con una ex-compañera que recien se había ido a vivir allá.

Despues de investigar un poco y pedir sugerencias, decidimos ir al Palacio de Kengsinton, que es donde  viven los principes Kate y Harry, y en su momento la Princesa Diana. El palacio tiene relativamente poco que está abierto al público y tiene exposiciones varias. Concidió que ese día estaban abriendo una exposición de la moda a través de Diana, y estaban muchos de sus vestidos en exhibición. Como pasearse entre una Vanidades a mitad de los 80’s. Eso si, la exposición convocó a un montón de gente. Llegamos temprano y nos dio tiempo de verla de inmediato, pero nuestra compañera que llegó un poco mas tarde tuvo que hacer una hora de fila. Aprovechamos para platicar y chacotear.

Otra de las exposiciones del palacio que me dejó un muy buen sabor de boca fue acerca de la Reina Victoria, quien había nacido y vivido en ese lugar  hasta su coronación a los 18 años. Una mujer bastante cabrona y que los ingleses quisieron mucho. A ella le toco la épocas de la revolución industrial a finales del s. XIX y una buena época para Inglaterra. Me enteré que la reina toda su vida llevo un diario, cuando murio llevaba ya 122 volúmenes (!). La exposición estaba llena de citas y pasajes escritos por la reina misma, lo que le daba una perspectiva de primera persona muy sabrosa.

Después del Palacio fuimos a almorzar y la plática siguió muy sabrosa, hasta que finalmente nos tuvimos que despedir y enfilar al aeroplatano.

Los Jardines de Kensington

El rey era gamer

Fila para ver los vestidos de Diana

Jardine de Kensington

Esa fue mi primer visita a Londres. El album de las fotos lo encuentran en Flickr, dando click aqui.

Londres 2017

Faltan 22 días para la primavera.