abril 08, 2005

Ayer por la tarde huyendo del anunciado tráfico del centro de la ciudad, mi jefa y yo organizamos una junta en la zona Sur.
El hombre que fuimos a ver me cae muy bien, ha de estar en sus 40’s, es muy amable y creo que estamos trabajando bien.
En un momento de la junta nos habló muy de una chica que le estaba apoyando y mas adelante la llamó y nos la presentó, no estaba fea pero tampoco espectacular, bastante estándar.
Mientras nos la presentaba él tenía una mano en su hombro con un grip medio cariñoso y mientras la tenía ahí le retiró el pelo que le tapaba la cara. Se me hizo algo raro para una relación estrictamente Jefe ? Empleada, pero no le di mucha importancia y hasta pensé: «Nah! De cuando a acá soy tan observador…».
Mas adelante en la junta, el señor por alguna razón no recordaba su propio número de celular, a lo que ella se lo dio de una forma sospechosamente natural y sin esfuerzo.
Yo no soy tan perceptivo, lo que quiere decir que deberían ser más discretos.
En Fin, a mi que me importa. Ha de ser envidia, siempre lo he querido hacer en el cuarto de la copiadora.

2 respuestas a “”

  1. Piltrafilla dice:

    jajaja! Pos que fisgón oye!!!aunque creo entender que obviarón demasiado las cosas…!! en fin esta es una prubea más de qué no solo nosotras nos enróscamos…;)
    Saludos

  2. Mal Bicho dice:

    Aparte de las tiras de Trino necesite de unos alcoholes, pero si se me olvido casi todo…a ver si te posteas algunas tiras de las crónicas marcianas…

    ?en cuanto a lo del cuarto de la copiadora?el riesgo de que te quedes estéril y que en las fotocopias salga algún vello púbico es grande…así que cuidado

    salu2

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *